viernes, 4 de junio de 2010

Entre palabras




Con la insolencia de lo inesperado juega con sus redes en mi cabeza.


Frágil,


límpida,


profana.


Me vuelvo de a poco entre sus sombras que disfrazadas de recuerdos me nombran soberana.


La mujer que ama y la niña a la que teme,


una vírgen lujuriosa.


Un hombre desolado,


absurdo,


desnudo,


temeroso.


Se apodera de mis pensamientos como los gatos se apoderan de las noches entre maullidos.


Y hacemos el amor entre palabras,


y sudamos en cuerpos desconocidos que nos dan forma.


martes, 1 de junio de 2010

El final

Y entonces, sin más, decidió entregarse a su deseo.
Eso que todos apreciaban por detrás de los cristales
para ella era el día a día.
No temía aquello que acosaba el corazón de los mortales,
pero no podía dejar de temer el no temerle a nada.
Despertaba por costumbre y soñaba con el día en que no lo hiciera más.
Había amado, o de eso trataba de convencerse,
¿Pero sabía lo que era el amor?
El sentido de las cosas se le tornaba cada vez más vulgar,
la elección cada vez más aburrida.
Lo único que añoraba era perderse en esa mirada hasta desaparecer.